Soy una mujer. Y eso, de por sí, es una tremenda definición y no amerita explicación alguna. Pero esa es la razon de esto, soy un tema tratado y una perspectiva nueva a la vez. Por eso escribo, para unirlo todo y rescatarme de alguna manera. No sé aún si quiero hacerlo, pero la duda consume, y mientras tanto me dedico a relatarles mis trazos en esta puta vida, que para nuestro orgullo y tristeza tiene sexo femenino.
Cuentenlo como una mera hoja blanca para dar rienda suelta a impulsos grotescos de expresión culturacorporales y de darme ¿por qué no? rienda suelta a mi misma y dejarme plasmada en el dolor de cabeza que seguirá a quienes se atrevan a leer.
Sí, esto es mero sudor femenino, sin complicaciones cosméticas que tapen lo que exhudo, pura sangre chorreante sin la censura del gore y definitivamente harta desnudez emocional, que completan estas letras de mi propia idiosincracia.



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