12.26.2006

Ella y yo ¿y tú?


Si bien a ellos no les acompleja en absoluto, ¿Por qué mierda para nosotras es tan difícil eliminar a las ex parejas de la vida de tu pareja? Claro, como trabalenguas es divertida la cosa...pero si se piensa bien, es un verdadero conflicto después de todo estarte eternamente comparando con la yegua precedente. Y eso no es todo, por que si le agregamos que la yegua precedente no es más que una Barbie, deportista, y para peor desraizada de cerebro; no se entiende la razón de la soberana pica. Y es que no es pica.....es un odio tremebundo hacia ese portento de pelo brillante y ojos abrumadores. Pero te sobrepones y cuando te dibujas en tu mente a saludarla o toparte con ella, lo haces, por supuesto, en el mejor de tus días, con la ropa que mejor te queda, la piel lozana y perfumada y de la mano con el galán en cuestión, muy acaramelados.


Pero no, la vida es injusta para nosotras las mujeres, sí las mujeres, no los portentos, ni las insensibles, ni las material girls; las mujeres, y nos pone a esta sílfide en el día en que el síndrome premenstrual ha arrasado con nuestra humanidad, en un brote purulento digno de la mejor (o la peor?) pubertad en tu cara, en una tarde en que has salido apurada de casa con el buzo más ordinario que has encontrado, hinchada como un sapo y por esas mismas sutilezas del período, también hoy has encontrado que tu hombre es más insoportable que subir 8 kilos en un día.


Sí, te encuentras con esta sorpresita y ¿qué dices? Mientras ves a tu novio/pololo/amante/marido/pareja con la mejor cara de amistoso saludar a este bombón salido del catálogo Play boy, (por que para peor “ellos” quedaron tan de amigos) y tú intentas ocultar esa horrible mancha de cloro que te sonríe desde la polera.

- ......jejeje¡Hola!


Y cuando ella ya ha salido del perímetro y tú te has visto en el reflejo de alguna ventana para confirmar o desconfirmar ese pensamiento salvavidas de que tan mal no te veías, recuerdas que independiente de su físico divino, sus piernas de estrella del tenis, o de tu horrible existencia, el hombre siguió el camino contigo y está aquí, a tu lado, tratando de llevar tu mano alejándola de la gravedad como si con eso te salvara la vida.

De hecho, lo hace de repente, muchas veces.

Y esa idea te aliviana por mucho tiempo, por lo menos hasta que otra de esas yeguas se atraviesa en tu camino en otro de esos días interminables.


2 comentarios:

Jana dijo...

Te doy toda la razón del mundo, por decirlo de esa manera tan clara y contundente. Y lo peor es cuando esa yegua precedente (me ha gustado lo de yegua) resulta tener algún don o aptitud que la distingue del resto, por muy hipócrita que sea.

Alice dijo...

Feliz Navidad